DIME CÓMO PIENSAS Y TE DIRÉ QUE TAN SALUDABLE ERES

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Por:

Juan Felipe Velásquez Jaramillo. MD. NeuroCoach.

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El cerebro trabaja constantemente, todos los días del año y a toda hora; aunque estés durmiendo permanece en continua actividad. Es el órgano que dirige el organismo y regula cada una de las funciones del metabolismo y su equilibrio bioquímico.

Desde el sistema nervioso hasta la actividad sexual pasando por miles de actividades más de las que el lector no tiene ni idea, el cerebro es el que manda, y está constantemente creando, guiando, regulando, equilibrando y manteniendo todo el organismo a cada momento del día.

 

Desde hace más de una década se ha descubierto que cuando tenemos un pensamiento el cerebro produce sustancias que interactúan con nuestras células, nuestros tejidos, nuestros órganos y nuestros sistemas biológicos. Por ejemplo, cuando usted ve a la persona que le encanta y siente amor, esa sensación agradable que le recorre el cuerpo es producida por una sustancia química específica. Cuando se excita sexualmente se debe a que el cuerpo ha liberado otra sustancia química y cuando ese desgraciado se le cruza de pronto con el auto sin esperar haciéndonos estallar de rabia, esa ira que sentimos como un ácido corrosivo que aparece en el sistema circulatorio o en el estómago; esa sensación tan desagradable es causada por otra sustancia segregada por el cerebro.
Esas sustancias liberadas por el cerebro según nuestros pensamientos y nuestros sentimientos se llaman neuropéptidos.

Lo que sabemos hasta ahora es que cuando se tiene un pensamiento, el cerebro produce sustancias que afectan a la persona y lo que ésta siente es la producción y asimilación de esos neuropéptidos.

La ciencia médica hizo un descubrimiento trascendental en la última década que ha pasado prácticamente inadvertido.

Ya sabía que las células del sistema inmunológico como todas las demás, tienen receptores en su membrana para asimilar diversas sustancias. Se ha descubierto que en la membrana de cada uno de los linfocitos que defienden el cuerpo de bacterias, virus, hongos, parásitos y cáncer, entre otras condiciones, hay un receptor específico para los NEUROPÉPTIDOS.

¿Qué le importa al sistema inmune lo que se piensa, por qué da importancia a los pensamientos?, ¿Es que no tiene suficiente con tantos microbios como hay presentes en el ambiente y la proliferación exponencial del cáncer?, ¿Le es indispensable entrometerse en nuestra vida y monitorear las conversaciones privadas que sostenemos con nosotros mismos?

 

Eso no es todo. Ya hemos visto que el sistema inmunológico se pasa el tiempo escuchando nuestros monólogos interiores mientras que ninguna célula ni órgano ni ningún otro aparato del organismo monitorea a otro si no está preparado para responder a la información que obtiene. El sistema inmune no solo escucha, sino que reacciona al diálogo emocional.


Es esto lo que afirma la ciencia médica: que las células que defienden el organismo tienen puntos concretos de recepción de neuropéptidos, las sustancias que produce el cerebro con cada pensamiento y que la respuesta de esas células a los gérmenes patógenos varía dependiendo de que se fortalezca, se debilite o deje de funcionar totalmente a causa de esas sustancias.

La respuesta del sistema inmune está condicionada por los pensamientos.
Todo lo que hacemos y pensamos tiene consecuencias para nuestra salud y para como nos vemos.

 

Neuroprogramación para la Salud es una moderna herramienta; un audiolibro que pretende generar, mediante afirmaciones o decretos neurolingüísticos, cambios en la percepción ante determinados estímulos, para convertirlos en percepciones positivas, que se traducirán en cambios de actitud y mejoramiento del sistema biológico y la adquisición de patrones de pensamientos en pro me un mejor funcionamiento orgánico.